Rápido y sin perder el control…

Adaptarse rápido y entender los cambios sin ir en contra de la corriente puede ser que te de ventaja en un contexto de incertidumbre.

Cuando era chico, vivía en una ciudad del litoral (Chajarí , Entre Ríos) que sufría inundaciones cada vez que llovía. Con el correr de los años, la gente fue haciendo canaletas para que el agua se drenara más rápido y esto dio como resultado un cambio muy grande en la arquitectura de esta ciudad.

Podía pasarme horas viendo como el agua fluía por desagües, por lo general estas construcciones eran el eje del día a día de las personas de la ciudad: Skateparks, Rápidos para Rafting, Guaridas Secretas y hasta referencias para encontrarnos. Cualquier idea en cualquier estación del año aprovechamos esas estructuras para divertirnos.

Esta experiencia que tuve en mi adolescencia hizo que tome conciencia de cómo la intervención del hombre puede modificar cualquier paisaje para superar una adversidad y a partir de la creatividad, toda la comunidad convierta este problema en una cuestión central de la vida de la ciudad.

Por lo general, la vida en sí misma es un acto de cambio y evolución, sobre todo en los tiempos que vivimos, donde cada nueva etapa trae como resultado muchísimos conocimientos adquiridos e innovaciones triunfantes.

Hoy, una etapa nueva en mi historia, donde mi carrera se mueve a un ritmo cada vez más acelerado, no puedo dejar de recordar esos momentos donde miraba durante horas el agua que corría por estas construcciones, disfrutando de las subidas y las vertientes, igual que el rafting, donde es fundamental aferrarse al equipo para llegar a destino.

Es muy fácil mantenerse a flote, pero hay momentos donde uno se sube a una nueva aventura y decide arriesgarse un poquito más.

La vida está llena de estos grandes cambios, por eso recomiendo este video:

Como dice el comercial, Es la oportunidad de definir hacia dónde vas en lugar de donde estas.

Keep Walking